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Diseño Industrial de nuevas tipologías de producto para nuevas funciones

El trabajo de un diseñador industrial es muy diverso. Durante su etapa como profesional se enfrentará, si tiene suerte, a un sinfín de posibilidades proyectuales. Abordará desde el diseño integral de un producto hasta el diseño de componentes y/o elementos o partes de productos ya existentes. Se le demandarán rediseños completos y/o parciales, actualizaciones y muchas veces la realización de labores de carácter más técnico como informes y estudios.
Pero no cabe duda de que uno de los proyectos más completos al que el diseñador puede enfrentarse es sin lugar a dudas al nacimiento de una nueva tipología. Es decir, plantear un objeto hasta el momento inexistente o muy poco evolucionado.
Tener oportunidad de ser pionero en el diseño de una función nueva o evolucionada te permite explorar profundamente las relaciones del hombre con su entorno, las funciones y las necesidades. Trabajando en este tipo de proyectos puedes apreciar la magnitud real que tiene el diseño industrial.

A lo largo de mi vida profesional he tenido la inmensa suerte de poder proyectar en este sentido –diseño integral- como es el ejemplo que aquí os detallaré.

El resultado del diseño, su proceso, la relación con el cliente y el resultado material final nos ofrecen siempre un cúmulo de información que nos ha hacen aprender constantemente. Hoy no cabe duda de que sabemos un poco más que ayer a partir de estos retos en los que nos embarcamos.
Hemos aprendido –o más bien vuelto a constatar- que la relación entre el diseño y el cliente debe ser una relación de total exigencia en ambas direcciones. Cada uno tiene un papel y unas responsabilidades. No podemos bajar la guardia, ni nosotros como diseñadores ni los clientes como productores.
El resultado de un proyecto de diseño industrial es siempre, más allá de los planteamientos y soluciones aportadas, la suma de todas las decisiones tomadas por la totalidad de los profesionales que han intervenido, en mayor o menor grado, en el desarrollo del proyecto.
Me habréis oído decir esto muchas veces. Hoy lo reitero, si cabe, con más énfasis que nunca. Debemos aprender –aun sabiendo lo que cuesta- a seguir siempre esta máxima proyectual y mantener el mayor rigor sobre la gestión del diseño.


En la imagen superior el briefing de proyecto.

En síntesis el proyecto se basaba en el diseño de un "juego de aliño" (utensilio que contiene los elementos básicos para aliñar ensaladas y/u otros alimentos; sal, aceite, vinagre y pimienta) con el condicionante principal que debía poder ser transportado con facilidad para posibilitar las comidas fuera del hogar. Hoy, por desgracía, tan usuales. Se presentaron 4 caminos muy diferentes en cuanto a estructura aunque todos se ajustaban rigurosamente al brief.


En la imagen superior, tenemos la propuesta Babel. Es la propuesta seleccionada por la empresa Araven-Omami para su fabricación. La diferencia entre el resto de planteamientos que se presentaron es que Babel nos permite estrechar las relaciones con los usuarios. Compartir y jugar con los elementos ha sido la base de este diseño industrial. Si pensamos en su nombre y lo sometemos al análisis de lo que contiene y su estructura podremos entender claramente el concepto utilizado.

BABEL. Set portaaliño transportable para comidas fuera de casa.

Es un objeto sencillo y humilde. Un objeto cercano, pequeño, ligero, práctico y altamente funcional que busca fomentar las relaciones entre las personas porque comer, es desde hace mucho tiempo, un acto social.

Es ideal para picnics, para comidas fuera de casa, para viajes o fiestas pero también para el hogar y/o la restauración evitando sistemas independientes. Su contexto solo depende del usuario porque él está donde tú estés.

Babel es respetuoso con el medio ambiente. Es reciclable y rellenable. Es un objeto que tiene muy en cuenta a los usuarios y a los alimentos. Simboliza, de forma transparente y sincera, el estado al que ha llegado toda una sociedad que ha tenido que ir variando y adaptando sus hábitos a lo largo de los años.

Desde el punto de vista del diseño industrial no está demás decir que el gran reto que se estableció con el proyecto residía en conseguir idear -creemos haberlo logrado con éxito- una nueva tipología de objeto anteriormente inexistente. Ahora parece todo mejorable, todo más fácil pero cuando nos enfrentamos al proyecto no existían referentes. Disponemos ahora de un nuevo camino que esperamos que permita abrir nuevas vías de diseño en el futuro.

Un pequeño objeto para una gran solución. Poco más se puede decir de un objeto que si se observa detenidamente habla por si mismo.

Para un análisis más preciso es cierto que podemos desvelar algunos de los secretos con los que hemos trabajado para lograr este resultado. Al fin y al cabo todo proceso de diseño industrial está regido por una estricta metodología que pretende un fin y es la explicación, aunque sea de forma muy breve, de estas intenciones lo que le da realmente sentido a nuestra profesión y al diseño industrial mismo.

La Forma

Entendíamos que debíamos optar por trabajar formas primarías. Formas básicas muy legibles. En este caso la estructura ideal que nos permitía explicar las diferentes capacidades y volúmenes era la forma troncocónica. Es una forma muy armónica si bien es cierto que la estructura ha variado finalmente y dista de la planteada inicialmente que era mucho más “redonda”.
Y es que el tronco de cono ya tiene implícito cierto ritmo y crecimiento y al igual que las estructuras más ancestrales como las pirámides escalonadas se interpreta como una forma creciente formada por etapas.

Arriba podemos ver claramente como se organizan los diferentes contenedores y cual es su estructura.

Las dimensiones

Está claro que las dimensiones están muy relacionadas tanto por la presencia mínima que tenía que tener el objeto como por la necesidad funcional del mismo. Pero todos estos parámetros también hubieran podido dar como resultado otras dimensiones de la estructura geométrica seleccionada por lo que las dimensiones las basamos en otro objeto. Un objeto con el que estamos muy familiarizados y que da pie al punto 3 sobre la comunicación. Éste es el vaso de plástico para beber agua.

La comunicación

Ante el deseo de incorporar al producto cierto misterio aprovechando que no existía referencia previa y permitía poder abrir esta vía no solo nos basamos en el típico vaso de plástico sino que además adoptamos sus propios recursos formales para incorporar el producto al sector culinario, doméstico, alimenticio, etc.. (ranuras que rompen suavemente la superficie)
Puede verse en el ejemplo anterior como el producto se ha nutrido de referencias existentes que hemos logrado descontexturizar y adaptar a nuestra propuesta. Creemos realmente que es el principio básico del diseño industrial y lo que lo diferencia precisamente de otras disciplinas como el arte o la invención. El diseño industrial relee soluciones y las adapta a nuevos usos y funciones logrando incorporar ciertos valores a la par que crea un nuevo lenguaje.

Las intenciones

Habiendo solucionado todos los aspectos técnicos y funcionales del producto se buscaba con el resultado un momento sorpresivo. Provocar que el usuario deseara mantener una relación con el producto porque le atrajera. Esto lo logramos mediante diversos códigos de color y el ritmo logrado con las estrías. El objeto le dice al usuario que se compone de diversas piezas y que de interactuar con él. Y cuando lo abre: Sorpresa!... es un juego de aliño. Todo tiene ahora sentido y los tres puntos anteriores no solo quedan debidamente justificados sino que se interpretan como necesarios.

El proyecto generó no solo el propio producto sino que se generó la propia marca y/o nombre así como todo el packaging.

En su fase de desarrollo y fabricación el diseño tuvo algunos problemas, ajenos al proceso de diseño industrial, que motivaron cambios importantes en la estructura (afectando al concepto) y retrasaron además su lanzamiento previsto para 2011. En cualquier caso el proceso de diseño industrial descrito es interesante para poder realizar un análisis de la labor realizada.

Ahora, como suele decirse, todo depende de los usuarios. Muchas gracias.

Muy posiblemente todo se verá bastante obvio. Es bueno. Consideremos que no existían muchos referentes al respecto por lo que lograr esta obviedad nos permiten pensar que es, pese a todo, un buen resultado y proyecto.

Ahora el camino está abierto para los vendrán detrás.

Todas las ideas aquí expuestas están registradas y pertenecen a sus autores. Prohibido su uso y/o utilización sin previo aviso. Desde aquí podéis descargaros un PDF explicativo de presentación del producto. También podréis ver el contenedor de bebidas que diseñamos desde ozestudi.

Agosto de 2012